Alergias Al Sol: ¿Cómo Reconocer Los Síntomas?

Con frecuencia, las reacciones alérgicas de la piel están provocadas por los conservantes contenidos en los productos cosméticos. El problema es que, sin estas sustancias, las bacterias se multiplican a placer en los tubos y tarritos, lo cual tampoco es muy beneficioso para la piel.

Alergias Al Sol

Las Alergias Al Sol

Por otra parte, el maquillaje de ojos suele contener partículas sobrantes del níquel empleado en su elaboración, lo cual puede provocar una reacción denominada “alergia de níquel“. También otros componentes de los cosméticos pueden ser el origen de una alergia, aunque no siempre ocurre así.

Algunos ejemplos son los aceites aromáticos, los emulgentes, los pigmentos y los alcoholes de lanolina.

Eccema facial alérgico

Este tipo de eccema suele afectar a mujeres que, después de mucho tiempo de utilizar productos cosméticos, han desarrollado una alergia a alguno de sus componentes, como por ejemplo un perfume o un conservante. En concreto, el sistema inmunológico de la persona se vuelve hipersensible a una determinada sustancia después de haberla soportado con regularidad durante un largo periodo de tiempo.

Cuando esto ocurre, los glóbulos blancos se preparan para librar una batalla con el enemigo tan pronto como se presente. Y así, cada nueva aparición de la sustancia causante de la alergia es castigada con una irritación de piel.

Los síntomas del eccema facial alérgico son: enrojecimiento, picor, y una inflamación que hace que algunas zonas de la piel se deformen. El único remedio contra la afección es averiguar cuál es la sustancia que la provoca y evitarla a toda costa.

prevenir alergia al sol

Alergia al sol

La combinación de algunos principios activos con la radiación emitida por el sol o la recibida en el solárium pueden desencadenar unas reacciones cutáneas especificas que se manifiestan en forma de irritaciones o incluso de alergias.

Al entrar en contacto con la luz, el aceite de bergamota y el de sándalo, o el almizcle de ámbar, utilizados en muchos perfumes, pueden provocar una fuerte irritación.

A continuación, las zonas afectadas quedan pigmentadas con un tono marrón poco estético. Algunas hierbas desencadenan reacciones similares.

Un ejemplo típico es la dermatitis provocada por la hierba del prado. Si, al encontrarnos disfrutando de una pradera, nos tumbamos cerca o sobre una planta de acanto, pueden aparecer enrojecimiento y ampollas coincidiendo con las zonas en contacto con esta hierba.

Los brotes tardan mucho tiempo en curarse y, por si fuera poco, pueden adquirir también un color marrón. Considerando la enorme responsabilidad de nuestra piel, su elaborada estructura y los múltiples sufrimientos que puede padecer, está claro que sólo una piel sana puede cumplir su misión, y que una alteración de su funcionamiento puede tener consecuencias fatales para nuestro bienestar.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR