¿Cómo Se Qué Estoy Comprando Un Buen Jamón?

En el artículo de hoy vamos a conocer diferentes conceptos necesarios para saber si están comprando un buen jamón ibérico loncheado.

1. Tipo de jamón

Algo elemental a tener en cuenta es que estamos interesados en obtener un jamón ibérico de calidad y no un jamón serrano. Aunque este último es de buena calidad, no tiene comparación en sabor a los reconocidos jamones ibéricos.

El cerdo ibérico se produce en su mayoría en la zona de Extremadura, Huelva y Córdoba. Aunque también hay una producción menor en Sevilla y Salamanca.

 

Es primordial discriminar entre zonas de producción y de transformación. La crianza de los cerdos ibéricos generalmente se realiza en Extremadura y Huelva.

Luego, una parte de esos cerdos ibéricos se transportan hacia otras provincias para la elaboración de jamones y paletas.

2. Raza del cerdo

Aquí se puede hacer una diferenciación clara:

  • Jamón ibérico puro: Se trata de un jamón de bellota puro que proviene de padre y madre 100 por ciento raza ibérica.
  • Jamones ibéricos: En esta ocasión se trata de un jamón proveniente de una madre 100 por ciento pura y un padre de raza “Duroc Jersey” en un 50 por ciento.
Jamón ibérico puro

Hans / Pixabay

La venta anual de los jamones ibéricos puros de bellota representan solo el cinco por ciento del total vendido, claramente son los que tiene un precio alto.

En la mayoría de los hogares y establecimientos gastronómicos se consumen los jamones ibéricos de cerdos cruzados.

3. ¿Qué jamón comprar?

Bueno, cuando nos referimos a este tema, hay dos circunstancias elementales: el costo y la cantidad.

Si en su familia acostumbran a comprar 1 o 2 jamones ibericos por año, es aconsejable siempre seleccionar un ibérico de bellota puro ya que son los jamones más ricos pero también los del precio más alto, sin embargo un gusto al año siempre es merecido.

Si desean degustar un delicioso jamón ibérico durante los 365 días del año, pueden seleccionar un Jamón ibérico de Recebo o el de Cebo para todos los días, mientras que el ibérico de Bellota es perfecto para una ocasión especial.

Igualmente todos los jamones ibéricos son un deleite para el paladar, la crianza de los cerdos ibéricos en liberación en la dehesa lleva una estricta alimentación y actividad física. Les concede particularidades especificas que lo transforman en un “booom” de venta de jamón ibérico de bellota en todo el planeta.

Indiscutiblemente no es lo mismo uno de Bellota que uno de Cebo, pero les confirmo que ambas opciones son riquísimas.

Jamón bellota

Pixels4Free / Pixabay

5. ¿Dónde comprar el jamón?

Por lo general hay 2 alternativas:

La adquisición del producto poniéndose en contacto con el fabricante o productor, algo muy simple en la actualidad gracias a los avances tecnológicos y las diferentes tiendas en línea que hay en la red. Otra opción sería comprarlo en un almacén o mercado.

Claramente, si compramos el jamón directamente desde el productor, nos evitaremos cargos extra (puede llegar a ser un 50 por ciento de aumento sobre el valor inicial de fabricación del jamón).

Otro beneficio interesante, es que al adquirirlo directamente con el productor, esta persona seleccionará el mejor jamón y podrán evacuar cualquier interrogante relacionado con el producto.

Es primordial que la persona que venda el jamón ibérico tenga un amplio entendimiento sobre el tema y que no solo recomiende marcas comerciales de jamón o las que esté interesado en venderte.

De igual forma, en los dos establecimientos hay que obtener un producto de primer nivel y sobre todo el respaldo efectivo ante cualquier reclamo o devolución.