¿Cómo Detectar A Tiempo La Celulitis?

Para vitar confusiones, tratamientos inespecíficos o simplemente miedo, por el que podrá descubrir si la celulitis se encuentra en su cuerpo, en que grado está y si necesita o no comenzar a tratarse.

la celulitis

Detectar La Celulitis

Como primera medida, debe tener en cuenta que la enfermedad se visualiza solo en algunas partes del cuerpo; extremidades inferiores (muslos, pantorrillas, rodillas, tobillos, nalgas y caderas), y también en los brazos, la nuca, el abdomen y la cintura. Por otro lado, el grado de la lesión, su ubicación y el tipo de celulitis dependen de la edad, la ocupación, la predisposición genética y el estado de salud de cada mujer.

Sin embargo, clínicamente este tipo de cuadros es amplio y sus síntomas pueden confundirse con otras enfermedades. Pero si usted observa que algunos de los que se detallan a continuación se reiteran o persisten, debe comenzar a buscar las causas:

  • Calambres u hormigueos en las piernas.
  • Pies fríos o hinchados.
  • Torpeza y pesadez de los miembros.
  • Retención de líquidos.
  • Dolores localizados.
  • Dolores articulares, lumbares o cervicales.
  • Cansancio o insomnio.
  • Pesadez generalizada.

Externamente es sencillo advertir las clásicas manifestaciones de la celulitis tales como pocitos en la piel, coloración rojiza, sequedad y fragilidad, moretones al mínimo contacto (esquimosis), estrías, várices o varicosidad, flaccidez de los tejidos y pequeñas deformaciones.

celulitis de mujer

Además, con frecuencia aparecen nódulos (bultos pequeños), hipersensibilidad o dolor y disminución de la movilidad de la piel (no es elástica) y del tono muscular. Los síntomas que conducen hacia un diagnóstico inequívoco son la piel de naranja, las deformaciones, el dolor y la disminución de la movilidad de la piel.

Sin embargo, casi siempre estos síntomas orgánicos están acompañados o precedidos por estados depresivos, irritabilidad, inestabilidad emocional y una postura corporal contracturada así como también movimientos crispados.

A esta altura, usted ya puede juzgar si padece celulitis o si el proceso podría estar comenzando. Para verificarlo, puede pellizcar una porción de a piel para ver si presenta hoyos. Y, si no lo registra, repita la operación periódicamente para estar alerta.

De forma simple, se podría decir que la celulitis se debe a un trastorno circulatorio, motivo por el que se manifiesta en zonas propensas y expuestas a sufrir congestiones y compresiones que entorpecen la red sanguínea.

La enfermedad se circunscribe a las extremidades inferiores, cuyas arterias y venas ilíacas son perturbadas por congestiones premenstruales, disfunciones hepáticas, inflamación de los genitales, estreñimiento o embarazo, aunque también contribuye el uso de ropa ajustada, las fajas reductoras y la costumbre femenina de cruzar las piernas apretando la ingle.

celulitis femenina

Por otra parte, las desviaciones innatas o adquiridas por mala postura de las regiones lumbar y cervical así como también las contracturas musculares de origen nervioso, favorecen el desarrollo de la celulitis.

Recuerde que cada manifestación externa de la enfermedad responde a un problema interno. Así, los bultos o pliegues son el resultado de la acumulación de líquido al igual que la torpeza, ya que los tejidos edematizados pesan en relación al resto del organismo; la disminución de la movilidad se debe a que la esclerosis progresiva fija la piel a niveles profundos y en forma despareja, lo que origina la piel de naranja; los trastornos capilares generan el color morado y como de los capilares el problema se traslada a las venas, las más pequeñas se llenan de sangre hasta hacerse visibles en forma de varicosidad.

Cuando las fibras elásticas que forman las paredes de las venas se rompen debido a la tensión se producen várices. Por el contrario, cuando se dilatan y adelgazan las paredes de los capilares, estos estallan al menor roce y provocan hematomas.

Si el tejido asfixia las arterias, los músculos no se irrigan lo suficiente y provocan calambres, entumecimiento y cansancio; entonces la sangre no llega a las extremidades y los pies son fríos y la piel se reseca. La presión ejercida por el tejido sobre las terminaciones nerviosas produce dolor e hipersensibilidad; el mismo endurecimiento del tejido origina nódulos primero y placas celulíticas después.

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