El Estrés: Un Enemigo Fatal Para Nuestra Alimentación y Salud

Quien más quien menos, todos convivimos y lidiamos con el estrés a menudo en nuestro trabajo o día a día. Ahora bien, hasta cierto grado el estrés puede ser incluso positivo, activándonos y no dejando que nos relajemos ante ciertos proyectos.

El Estrés
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Pero pasado este nivel relativamente bajo de estrés, sus efectos pueden ser devastadores tanto a nivel físico como psicológico.

Y es que el estrés alcanza cualquier proceso o rutina que ya tuviéramos interiorizada y nos la desplaza muchos meses o incluso años atrás. Cuando somos víctimas del estrés olvidamos llevarnos una botella de agua para la oficina, o incluso beber agua en todo el día.

También acostumbramos a dejarnos llevar en la cocina y preparar alimentos más simples en su proceso y no tan equilibrados como cuando tenemos tiempo de pensar en nosotros mismos.

Hombre estresado
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¿Qué es el estrés?

“El estrés es una alienación de la preocupación por uno mismo para centrar toda nuestra capacidad en la resolución de un proceso temporal externo que nos está afectando”

Esta es mi definición de estrés, más allá de las oficiales, y es que me gusta remarcar el hecho de que en este estado en quien último pensamos es en nosotros mismos.

¿No te ha pasado que en épocas de estrés te engordas o adelgazas fuera de lo normal? Es habitual, cada uno responde a este estado de formas diversas, pero en cualquier caso se presenta en forma de desequilibrio alimentario.

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Unos compensan el estrés comiendo más de la cuenta y alimentos menos saludables, otros en cambio dejan de comer por falta de tiempo y acaban por perder el apetito.

¿Y el tupper que cuidadosamente preparabas cada día? ¿Y la pirámide de los alimentos? ¿Y el equilibrio que tanto te había costado conseguir en la alimentación?

Mujer y el Estrés
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Combatir el estrés

También el agua es otro de los pilares de la salud que abandonamos con el estrés, y ya no solo no consumiendo el agua en la oficina necesaria, sino extendiendo esta mala práctica al resto de horas en que estamos despiertos.

Nuestro organismo es esencialmente agua, y si no nos rehidratamos tenemos el riesgo de enfermar y alternar nuestro cuerpo que se queda sin el sustento básico para operar con normalidad.

¿Y el ejercicio? Podría ser una forma de contrarrestar el estrés, liberando energía y oxigenando la mente, pero si uno deja de alimentarse bien y de hidratarse a menudo, prácticamente podríamos decir que la actividad física acabaría por ser contraproducente.

Primero equilibremos la dieta y la ingesta de agua a niveles habituales y saludables, y luego reincorporemos el ejercicio a nuestra rutina diaria.

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¿Puede contigo el estrés o sabes cómo ganarle esta difícil batalla?

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