El Fantasma Del Traje De Baño

El fantasma del traje de baño resulta más temible que “El fantasma de la Opera” o que cualquier otro fantasma ilustre.

fantasma del bikini

Cuando llega la hora de la verdad y hay que colgar el tapado en el placard, pocas son las mujeres a las que el fantasma del traje de baño no las asusta lo suficiente como para iniciar una dieta.

Este fantasma aterrador hace escuchar sus cadenas por primera vez a la hora de probamos el traje de baño del año anterior —¿entraremos o no entraremos? That is the question— y por segunda vez, con el bikini puesto, en el momento de hacer el mea culpa frente al espejo.

¿Y este rollito nuevo? ¡Dios mío, qué muslos, son algunas de las preguntas sin respuesta con que nos atormentamos mientras nos despedimos de los dulces, los hidratos y de toda tentación que tenga alguna caloría.

bikini y traje de baño

Y mientras el fantasma del traje de baño se pasea a sus anchas por toda la casa, nosotras entramos en la cocina para preparar nuestro menú: para el almuerzo medio tomate sin sal y sin semillas con un sorbo de agua mineral para la cena, dos ramitas de perejil con tres brotes de soja rociados con abundante jugo de limón.

Sí, el jugo de limón a-bun-dan-te. Porque, de vez en cuando, hay que darse los gustos sin poner tanta atención en la cantidad.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR