Antes De Enojarse Cuente Hasta Diez

1
132

Enojarse y estallar debería ser un recurso extremo e infrecuente en toda pareja. Si a usted le viene pasando seguido, le damos algunas ideas para bajar los decibeles y reconstruir la armonía conyugal.

El enojo es a veces un falso desahogo. Es posible que nos desquitemos protestando, pero el problema de fondo que nos irrita sigue allí, sin modificarse.

Antes de enojarse, piense que la ira suele ocultar otros sentimientos. Tristeza, decepción o frustración pueden estar en las raíces del problema.

¿Está tan, pero tan enojada que no puede ni siquiera hablar? Piénselo, porque tal vez crea que no y, sin embargo, sí es capaz de sentarse y hablar serenamente.

El enojo constante va eliminando posibilidades de diálogo e impide que uno pueda conectarse con cuestiones más profundas.

Cuando el enojo se hace un recurso habitual deja de surgir efecto.

Si su pareja se acostumbra a sus estallidos periódicos, terminará por reaccionar como se hace frente a una tormenta de verano: “Ya va a pasar”, decimos.

Es mucho más efectivo, en la mayoría de los casos, tratar de sentarse a conversar.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here