¿Gestión De Stocks o Dropshipping?

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Cuando una empresa vende un producto siempre se debe tener en cuenta todos aquellos costes vinculados con la fabricación, compra o intermediación de la propia producción.

Dropshipping

alexanderbeck / Pixabay

Como actividad dependiente de la oferta de productos y la demanda del mercado, su previsión puede ser compleja a ciertos niveles o volúmenes de trabajo.

Antes de pasar a gestionar stocks y tener en alquiler un almacén propio donde ir acumulando mercancías, podría ser interesante optar por el dropshipping como herramienta de testeo que libere de costes fijos a la empresa.

¿Qué es el dropshipping?

Esta modalidad de gestión de stocks está caracterizada por el hecho de que la mercancía la acumula la empresa mayorista, la cual envía directamente el producto al consumidor final a nombre del minorista cuando este realice un pedido.

Es evidente que el coste que tendrá el producto será mayor que si hacen el envío a nivel mayorista a la empresa, pero por otra parte elimina el riesgo del exceso de stock en el almacén de la empresa y asegura que todo lo que se compre sea para consumo final.

El almacen de la empresa

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Así pues, los ahorros vienen de la mano del coste de almacenamiento y también del coste de transporte, pues seguramente la empresa mayorista tiene unos mejores acuerdos con transportistas por el volumen de mercancías que mueven.

Además, enviando el producto desde el proveedor hasta el cliente final se ahorra la empresa un desplazamiento, ya que para gestionar stocks habría que enviarlo previamente al almacén o la sede de distribución de la empresa, alargando con ello el proceso.

¿Cuándo pasar a la gestión de stocks?

Esta situación responde a un análisis meticuloso de costes que cruce el ahorro de las compras mayoristas frente a las ventas por dropshipping, junto al coste de almacenamiento y transporte asociado a la gestión de stocks.

Todo ello, además, incluyendo otros factores que influyen como la velocidad de gestión de los pedidos o la capacidad de personalización de la entrega y las modalidades de venta.

El almacen de la compañia

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Con el dropshipping hay que ceñirse a las reglas del proveedor, mientras que disponiendo del stock personalmente se puede tener una mayor capacidad de reacción y personalización de cara al cliente final.

Por todo ello, será la propia naturaleza de la demanda de la empresa la que responda a esta pregunta, pues a partir de cierto nivel el dropshipping puede traer más problemas que beneficios a nivel de gestión, ya que siempre incluir una tercera empresa de por medio hará que haya alguna ineficiencia o fricción añadida fruto de la propia actividad empresarial de cada una. Como en todo, cuantas más partes estén incluidas en un proceso, mayores probabilidades de que surjan inconvenientes o imprevistos habrá.

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