La Alcachofa: Un Alimento Adecuado En Dietas De Adelgazamiento

0
50

La alcachofa (Cynara cardunculus scolymus) derivaría del cardo (Carduus). Muy cultivada en las regiones mediterráneas, su nombre parece provenir del antiguo italiano artictocco.

Los pueblos antiguos ya se dedicaban a su cultivo, sobre todo los griegos y los romanos; generalmente se preferían las provenientes del norte de Africa y de España. En Francia, la difusión de esta legumbre remonta al siglo xv.

1. Origen y descripción de la alcachofa

Todavía considerada como planta de adorno al final de ese siglo, se hablaba de ella como de una planta rara cultivada como originalidad.

Pasaría otro siglo antes de que su cultivo fuese utilitario. Actualmente las especies francesas son tan solicitadas como las italíanas o las españolas.

En Francia la carlina vulgar es muy común; es la antecesora de la alcachofa cultivada. La carlina acanto también se llama alcachofa silvestre.

Entre las especies más estimadas citaremos: “verde de Laon“, “In alcachofa chata de Bretaña“, “la alcachofa llamada de París” y “la violeta de Provenza“.

La alcachofa es una planta de la familia de las compuestas, cuyo tronco fibroso, que alcanza una altura de un metro, proviene de una raiz nudosa y retorcida.

Sus hojas son de variadas dimensiones, largas, muy recortadas, abriéndose hacia el exterior y de un color gris plateado.

Las flores, de julio a setiembre producen inflorescencias llamadas calátidas, cuyas bases, juntamente con las hojas centrales, constituyen la parte comestible. El fruto es un pequeño aquenio que contiene las semillas.

2. La reproducción de la alcachofa

La reproducción nunca se hace partiendo de las semillas pues el producto no resultaría de buena calidad; se utilizan aquéllas únicamente cuando se quiere obtener una nueva variedad.

Se prefiere la reproducción mediante los brotes que crecen en abundancia al pie de la planta madre, o utilizando los cardillos, especie de alcachofa silvestre.

3. El mejor terreno para la alcachofa

El terreno más propício para el cultivo de la alcachofa es el de las colinas, seco y de clima suave.

Los cambios bruscos de temperatura entorpecen su crecimiento; en igual forma la temperatura elevada provoca el nacimiento de muchas flores, impidiendo así que el fruto madure con todo su vigor.

El terreno debe estar muy abonado, ya que la alcachofa necesita mucho nátrógeno. Los mejores productos para el abono de esos terrenos son los provenientes de las aguas cloacales y el estiércol.

Esta planta también exige abundante irrigación. Se pueden encontrar variedades con o sin espinas, de hojas verdes o violetas.

Las especies que hemos citado como las más estimadas dan lugar, en la cocina francesa, a platos muy apreciados: alcachofas a la barigoule, a la provenzal y a la lionesa.

4. Enfermedades de la alcachofa

Insectos y enfermedades perjudican esta delicada planta de consumo.

Entre los males más conocidos podemos citar el Bremia lactucae que provoca manchas grises o pardas sobre las hojas y les roe la sustancia; la Ramularia cynarae, que produce el desecamiento de las hojas y la putrefacción de las raíces.

Entre los insectos más temibles debemos citar el afidio de la alcachofa, que succiona la savia de las hojas y de las cabezuelas

5. Beneficios y propiedades de la alcachofa

La alcachofa contiene un principio activo interesante la cynara, del griego kunara (alcachofa) utilizado en la terapéutica del higado y de los riñones.

A los diabéticos también se les aconseja una alimentación a base de alcachofas. Además, éstas contienen una apreciable cantidad de vitaminas B, y C.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here