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La Ateroesclerosis: Sus Síntomas y Sus Causas Principales

La ateroesclerosis y el dolor de pecho

Comidas hipograsas para prevenir (o enfrentar) esta enfermedad. Recetas y consejos para pacientes con problemas cardiovasculares.

La Ateroesclerosis: enfermedad arterial coronaria

Es normal que con los años, las arterias pierdan gradualmente su elasticidad, envejezcan y con ello, aparezca la arterioesclerosis.

Este proceso natural se agrava si además, en las paredes internas de las arterias, se adhieren depósitos de colesterol que las estrechan dificultando el paso de la sangre. A esto se llama “ateroesclerosis”y es aquí cuando en circunstancia de ‘enfermedad arterial’, se prescriben dietas con bajo contenido en colesterol.

Estas dietas están expresamente indicadas para quienes padecen enfermedades cardiovasculares, sin embargo. todas las asociaciones médicas del mundo ya lo están indicando como la mejor propuesta para prevenir esas enfermedades y encarar un mejor futuro en relación a los trastornos arteriales.

Cuando la orientación es preventiva, las limitaciones alimentarias no serán nunca tan severas como cuando la enfermedad ya se ha instalado. En este último caso, la dieta forma parte activa del tratamiento y se debe seguir de por vida.

problemas de ateroesclerosis

Cuando en una familia el médico indica una dieta de bajo contenido en colesterol, es saludable que ese sistema alimentario se transforme en una actitud solidaria de la familia hacia quien la padece que no solo beneficiará al enfermo sino a todo el grupo familiar.

Cómo enfrentar este problema

El colesterol y los lípidos en sangre, no son los únicos factores de riesgo de la enfermedad coronaria. El sobrepeso, la hipertensión y la falta de actividad física, sobre todo a partir de los 40 años y para ambos sexos, pueden ser determinantes de esta enfermedad lo que obliga reveer pautas equivocadas de vida.

Los cambios que se deben introducir están al alcance todos y no exigen situaciones especiales. Adaptarlos es decisión que pasa por una disciplina para vivir mejor A) reducir el peso, B) aumentar la actividad física para adoptar una dieta más sana.

Este nuevo estilo en el comer debe cubrir estos pasos:

1) reducir el consumo de los productos de origen animal que proveen grasas saturadas.

2) cocinar sin agregar grasas o incluirlas en cantidades muy moderadas, prefiriendo siempre el aceite crudo.

3) usar exclusivamente y en forma moderada el aceite de girasol, de uva, maiz, arroz, soja u oliva.

4) no calentar los aceites durante los procesos de cocción.

Cuáles son los alimentos permitidos y cuáles los desaconsejados

Para una mejor comprensión, hablaremos de aquellos productos que se pueden utilizar pero sin indicar las cantidades porque es función del médico o nutricionista indicarlos en cada caso en particular. Como regla general, la moderación debe ser una actitud permanente en esta enfermedad.

¿Qué se puede comer?

LÁCTEOS: deben ser totalmente descremados

leche para personas con ateroesclerosis

La leche puede ser fluida o en polvo y se aconseja reemplazarla una vez en el día por un yogur descremado. En el mercado existen marcas con 0 de contenido  en grasas y son las más recomendables. En cuanto a los quesos, no deben tener más de un 14 a un 15 por ciento de grasas en los valores máximos. Cuando se eligen quesos controlar su porcentaje en grasas.

Estos son los permitidos: cottage queso blanco, ricotta descremada, muzzarella descremada que se mueven dentro de los porcentajes limites indicados.

Como los quesos de rallar tienen un importante porcentaje de grasas, para utilizar “queso rallado” es aconsejable dejar secar un queso de postre de bajo contenido graso y luego rallarlo.

CARNES

Controlar La Carne Vacuna

Carne vacuna: elegir cortes sin grasa visible-nalga, peceto, bolsa de lomo, cuadril, paleta, palomita-y antes de cocinarlos, retirarles las pequeñas adherencias de grasa que aún persistieran.

El consumo debe limitarse a dos o tres veces por semana, en una sola de las comidas y en porciones moderadas.

Carne de ave: preferir el pollo, seleccionando siempre aquellos que tienen menos grasa, retirarle las adherencias de grasa, y toda la piel. Antes de cocinarlos deben estar libre de todo elemento que aporte grasa. Consumirlo dos a tres veces por semana.

PESCADO

pez para controlar la ateroesclerosis

Los pescados tienen muy bajo contenido graso, mucho menos aún que los cortes más magros de carne vacuna.Esto ya es motivo suficiente para preferirlos.

Las últimas investigaciones demostraron que los pescados grasos de mar contienen ácidos grasos poliinsaturados que contribuyen a reducir el tenor de colesterol en sangre.

Estos pescados provienen de aguas profundas y son los llamados pescados azules (sardina, atún, caballa, arenque, anchoas, etc).

Se deben incluir alternadamente en la dieta, pero recordando que contienen más calorías que los llamados pescados magros. De ello se deduce que para tratar la enfermedad arterial coronaria debe incrementarse el consumo de pescado como parte de la terapéutica alimentaria.

HUEVOS

Comer huevos para la ateroesclerosis

La yema de huevo es uno de los alimentos más ricos en colesterol. Esta es la razón por la que se excluye en este tipo de dietas aconsejandose el incremento de las claras como fuente proteica sin grasas ni colesterol

VEGETALES Y FRUTAS

Combatir la ateroesclerosis con frutas

Son los alimentos esenciales y básicos de esta dieta. Por su buen aporte de fibra y reducido valor calórico, ocupan un lugar importante en todas las comidas.

CEREALES Y LEGUMBRES

Combatir la ateroesclerosis con cereales

Si bien aportan calorías, de ellos también se obtienen valores proteicos elevados, especialmente cuando se consumen cereales y harinas integrales y legumbres.

Aunque son proteínas incompletas porque no contienen todos los aminoácidos que se necesitan, bastará rotarlos o intercambiarlos con las otras proteínas de alto valor biológico como la leche u otros lácteos, para revalorizar su valor alimenticio.

En cuanto a la soja, hay que destacar que es un alimento que favorece el descenso del colesterol.

HARINAS Y PRODUCTOS PANIFICADOS

Dar batalla a la ateroesclerosis con las harinas

Aportan muchas calorías y su consumo está condicionado al valor calórico de la dieta.  En todos los casos, preferir las harinas integrales a las refinadas o blancas. Los panes y productos panificados deben ser lo más simples posible.

Esto asegura que no fueron preparados con leche, ni melazas, ni grasas (aceites hidrogenados), elementos que se suelen agregar a la preparación de panes y galletitas y que suelen especializarse en las etiquetas. Es bueno también saber que casi todas las galletitas (aún las que parecen más simples) están elaboradas con grasas saturadas.

ACEITES Y CUERPOS GRASOS

Combatir la ateroesclerosis con aceites

En estas dietas hay que respetar la calidad y la cantidad de las grasas. La cantidad es siempre limitada y depende de  las calorías permitidas.

En cuanto a la calidad, se aconseja utilizar aceites vegetales y entre ellos, los más poliinsaturados: maiz, girasol, uva, arroz. Se utilizan siempre en crudos agregándolos al alimento ya cocido.

Entre las margarinas, preferir las untables en lugar de las más firmes. Desechar en lo posible la manteca.

AZUCARES Y DULCES

Dar batalla para combatir la ateroesclerosis con dulces

Su uso está condicionado a las calorías de la dieta aunque en términos generales se aconseja limitarlos.

ALCOHOL

Combatir la ateroesclerosis sin alcohol

Reducirlo al máximo o suprimirlo ya que aporta muchas calorias.

INFUSIONES

Dar batalla a la ateroesclerosis con infusiones

Están permitidos los tés de hierbas, el mate y el café de cereales. Se limita o suprime el café y el té (solo beber en cantidades muy reducidas).

CONDIMENTOS

Combatir la ateroesclerosis con los condimentos

El médico decidirá si se debe limitar o suprimir la sal o si se la puede utilizar sin restricciones. Hay condimentos naturales de origen vegetal (hierbas, cebolla, ajo) que se pueden utilizar para aromatizar las comidas. No se deben utilizar salsas preparadas comercialmente.

¿Qué no se debe comer?

En este tipo de dietas no se aconseja comer higado, rinón, seso, achuras en general,fiambres, cortes vacunos con grasa visible (bifes anchos, vacio, asado), carne ovina y porcina (son de alto tenor graso y de colesterol) pato, gallina, langostinos y camarones.

Consejos prácticos para este tipo de dietas

En el hogar: retirar la grasa visible antes y después de cocinar cualquier carne; asarla sobre la parrilla (brasas o en el horno) o hervirla.

Alternar los alimentos variándolos y rotándolos dentro de los menúes, respetando su presencia a las frecuencias permitidas. Es preferible “pensar” en el producto antes de introducirlo en la comida. Aquí la presencia del freezer se transforma en un electrodoméstico esencial, especialmente cuando se aconseja tener una buena provisión de los
pescados aconsejados.

En el restaurant: preferir los de orientación vegetariana o naturista donde siempre se podrá encontrar el alimento apropiado para consumirlo. Si se come en cualquier otro y se decide por una carne asada, exigir el mismo cuidado que se tiene en el hogar: recortar la grasa visible antes de asarla.

En todos los casos, manejarse con alimentos simples, de fácil cocción, sin salsas ni mezclas que alteren su valor básico. Es conveniente elegir un pescado hervido o asado sobre las brasas, un trozo de blanco de ave cocido por el mismo sistema, ensaladas crudas o cocidas condimentadas con los aceites permitidos y en las cantidades indicadas.

Pan integral en lugar de galletitas, jugos de frutas o agua y postres simples como frutas cocidas o frescas, gelatinas helados de agua.

Las grasas a través de los alimentos

Hay diferentes caminos por los cuales las grasas pueden ingresar en la cocina de todos los días. Sin embargo hay cuatro rubros en los que su presencia y el valor de su porcentaje definen la calidad de esa comida especialmente en el caso de las dietas hipograsas e hipocalóricas. Consumirlas sin conocer el porcentaje graso del producto puede alterar el equilibro de una dieta.