La Selva Negra: El Estado Federado De BadenWurtemberg

La Selva Negra está ubicada al suroeste de Alemania, en un estado llamado federado de BadenWurtemberg, cuya capital es Stuttgart. Pero, si preguntamos a los lugareños de esta legendaria región montañosa cuál es su capital, sin duda dirán que Friburgo.

Cuando en 1120 el duque Conrado de Záhringer fundó Friburgo, a la ciudad se le concedieron privilegios y libertades especiales; y ese fue el origen de su nombre. Freiburg: ciudad libre (Frei significa libre y Burg antiguamente significaba ciudad). No podían haber elegido un mejor nombre para esta ciudad universitaria, bohemia, creativa… y verde.

Dicen que su alcalde va en bicicleta al trabajo, lo cual no podía ser de otro modo en la ciudad más ecológica de Alemania -gobernada por el partido de Grünen (los verdes)-, y un verdadero ejemplo de sostenibilidad.

Hablando de bicicletas, es imposible imaginarse esta ciudad, de 220.000 habitantes, sin ellas y sin su nostálgico tranvía que recuerda otros tiempos circulando por el entresijo de pintorescas calles que conforman el centro histórico, donde lo que prácticamente no verás, serán coches.

La Selva Negra En Alemania

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El Park Hotel Post (www.parkhotelpost.de) en el centro de Friburgo (a pocos minutos del casco histórico y a tan sólo 2 minutos a pie de la Estación Central), tienen bicicletas (gratis) y ebikes (bicicleta electrónica por 15 € al día).

Las propietarias de este hotel, Kerstin Bassenge y Gonnv Ehret, han conseguido que su acogedor hotel de 45 habitaciones, ubicado en un bello edificio modernista desde 1904, se haya convertido en el hogar de los escritores de todo el mundo cuando visitan Friburgo.

Cada habitación está dedicada al autor que pernoctó en ella, excepto la que recibe el nombre de la arquitecta que dirige las obras de la Catedral de Friburgo, y la de un célebre fotógrafo, autor de las numerosas fotos de Friburgo que se encuentran por todo el hotel, y despiertan las ganas de salir sin demora a descubrir la ciudad.

Nada más salir del hotel, sorprende ver un viñedo en pleno centro de la ciudad. Se trata del Parque Colombi, en el cual están representadas las distintas vides que crecen en esta región, esto es totalmente normal ya que estamos en una de las regiones vitivinícolas más importantes de Alemania.

Si continúas paseando descubrirás un precioso edificio de estilo gótico inglés (del siglo XIX): el Palacete Colombi, que hoy día alberga el Museo Arqueológico de Friburgo.

Si te gusta hacer senderismo, uno de los deportes más practicados en la Alta Selva Negra, donde hay más de 1.000 km de senderos perfectamente señalizados, te recomendamos que hagas una caminata desde un pueblecito llamado Menzenschwand hacia la cascada del mismo nombre. De camino verás las típicas casas de los campesinos, con su característico tejado de faldón.

Después de la caminata, nada mejor que recargar energías con una deliciosa tarta de cerezas de la Selva Negra, en la acogedora cafetería Zum Kuckuck. (Hinterdorfstrasse, 58. Menzenschwand.

Friburgo Alemania

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En el caso de que tu hobby sea el golf, no te pierdas la experiencia de jugar en un campo de golf a 1.000 m. de altitud y rodeado de Selva Negra, en el que ver unas vacas pastando mientras juegas, es de lo más normal.

El Club de Golf de Titisee-Neustadt (entrada gratuita con la Tarjeta de la Alta Selva Negra, www.gc-hsw.de), que está siendo ampliado y a partir de 2015 tendrá 18 hoyos, está rodeado de 11 clubs de golf en un radio de 100 km, por lo que se puede jugar cada día en un lugar distinto de la Selva Negra.

Tras un viaje tan intenso, nada mejor que relajarse en el Paraíso del Baño de la Selva Negra en Titisee (entrada gratuita con la Tarjeta. www.badeparadies-schwarzwald.de), un maravilloso oasis repleto de palmeras, piscinas, saunas…

Si, por motivos de tiempo, tienes que decantarte por ver un solo templo, no te lo pienses ni un momento: ve a la Catedral de St. Blasien (entrada gratuita con la Tarjeta, www.dom-st-blasien.de), de 1783. En 1983 su interior fue totalmente reformado, y ahora todo es especialmente blanco.

Antes de marcharnos, queremos sentirnos por unos momentos como un morador más. Antes de que abandones la Selva negra quiero aconsejarte el museo Heimatmuseum Iíüsli en Grafenhausen. Ningún otro sitio representa tan bien la Selva Negra como esta casa de 1912 (entrada gratuita con la Tarjeta.