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Lu Jong: Conocé El Verdadero Yoga Sanador Tibetano

Lu Jong

Lu Jong es una forma sencilla y muy efectiva de conectar con la fuerza, transparencia y felicidad de la verdadera naturaleza nuestra.

Una práctica corporal sanadora y meditativa. Aporta mucha realidad, tranquilidad y sensibilidad.

El Lu Jong es amor en movimiento, sanación en acción. Sus ejercicios ayudan a compensar la carencia de movimiento físico, del estilo de vida, causante de la mayoría de trastornos más frecuentes, como problemas de espalda, estrés o desequilibrios emocionales.

1. ¿En qué consiste Lu Jong?

Tulku Lobsang, maestro budista y doctor en medicina tibetana, experto en los diferentes yogas del budismo tántrico tibetano y de la tradición Bón, es el pionero y real tutorial de esta práctica de Lu Jong en Occidente.

Tulku Lobsang habia recopilado esta serie de movimientos adaptándolos a las necesidades de la mentalidad occidental y haciéndolos simples, pero conservando su esencia para conseguir una práctica sencilla pero con un gran poder, muy efectiva para todas las personas que tengan cualquier tipo de creencia, condición física y edad.

La práctica de los cinco elementos es la práctica básica del Lu jong. Consiste en cinco movimientos que equilibran, coordinan y refuerzan nuestra mente de energías básicas y cinco elementos.

Son estiramientos en movimiento continuo, suave y fluido, sin tensión ni movimientos bruscos o forzados, regulados por la respiración y coordinados por la conciencia corporal presente en todo momento.

Cuerpo y mente se sienten integrados así en un único movimiento sanador; no se busca la perfección sino disfrutar sintiendo la energía que viaja por nuestro cuerpo revitalizándolo y armonizándolo.

Para que estos cinco movimientos sean efectivos se realizan seguidos y en orden, como un ciclo completo que dura de 10 a 15 minutos.

2. Lu Jong transformará tu vida

Lu significa «cuerpo» y Jong, «transformación», dado que se trata de una técnica que transforma la mente a través del cuerpo.

Este yoga utiliza movimientos suaves que armonizan el cuerpo, la respiración y la mente.

Abriendo los bloqueos físicos sanamos el cuerpo, incrementamos la energía y obtenemos la claridad mental necesaria para afrontar la vida con mayor determinación, compasión y entusiasmo.

Estos movimientos no solo cambian el cuerpo y la mente: se dice que la práctica regular de Lu Jong puede llenar de paz y transformar completamente la vida.

El cuerpo posee miles de canales de los que depende la salud, ya que por ellos fluyen desde la sangre hasta el oxígeno o la energía vital más sutil.

Los bloqueos en estos canales afectan directamente a la estabilidad de la mente y pueden manifestarse como emociones conflictivas y falta de concentración.

Para la medicina tibetana, ese estado mental alterado e ignorante es la verdadera causa de los estados de estrés y depresivos, así como las diferentes enfermedades.

Si la energía no fluye debidamente por nuestros canales sutiles es fácil sentirse agotado y desmotivado.

Por lo tanto, fortaleciendo, abriendo y flexibilizando esos canales se mejora simultáneamente el nivel básico, energético y mental.

3. Lu Jong libera bloqueos

El Lu Jong combina posición y movimiento para ejercer una agradable presión repetida en puntos específicos del cuerpo.

De esta manera se liberan los bloqueos de los diferentes canales, lo que permite a la energía y a los fluidos vitales circular sin obstrucciones.

Los movimientos de Lu Jong ponen especial atención en la movilidad de la columna vertebral, eje energético del cuerpo.

La columna es la raíz que conecta todas las partes del cuerpo y los órganos; la enfermedad en un órgano puede comenzar como un bloqueo en la vértebra o punto correspondiente de la espina dorsal.

Con los movimientos del Lu Jong se actúa sobre toda la columna masajeando suavemente cada vértebra; de ese modo fortalecemos los órganos y permitimos que reciban los nutrientes y el oxigeno necesarios para seguir funcionando perfectamente.

Moviendo adecuadamente la columna vertebral también educamos y corregimos nuestra postura corporal, además de fortalecer la musculatura profunda de la espalda y el centro abdominal. El Lu Jong constituye, pues, una práctica muy beneficiosa para la espalda.

La práctica completa consta de diferentes movimientos divididos en grupos según sus beneficios, además de los generales descritos anteriormente.

Hay movimientos específicos que benefician a los diferentes órganos, o que se aplican ante problemas del sistema músculo-esquelético y otros desórdenes de salud, como problemas digestivos, retención de líquidos e incluso tumores.

El Lu Jong activará la capacidad auto sanadora del cuerpo y acelerará los procesos curativos, ayudando a la persona a mantenerse joven y a tener una vida más larga y dichosa.

4. Lu Jong es la meditación en acción

Este movimiento continuo, armónico y rítmico calma la mente y ayuda a centrar la atención en hacia el interior, y nos sentimos a nosotros mismos.

Funciona como una meditación en movimiento que permite ser conscientes de los pensamientos y emociones.

Enfocándonos en la respiración y el movimiento sentiremos todo nuestro cuerpo y permaneceremos en el momento presente, percibiendo la información que nos dan el cuerpo y la mente.

Sabremos así qué hábitos vamos a tener que modificar, y hacer desaparecer los pensamientos que nos limitan o las emociones que nos debilitan y conviene transformar.

Se afirma que el Lu Jong activa el proceso alquímico que purifica la mente y transforma el cuerpo en amor y sabiduría.

Una vez despejados los canales, la energía puede fluir libremente y de esa manera se incrementa el calor interior.

Este fuego nos cambia la calidad de la sangre y genera endorfinas, las hormonas de felicidad que se reparten por todo el cuerpo, haciendo que este se sienta gozoso y satisfecho.

En ese instante la mente se calma y se llega a silenciar por completo, donde te centras y liberas los pensamientos.

Es esta mente que deja de cerrarse o temer la que experimenta lo que verdaderamente somos: un amor incondicional, plena felicidad y un profundo conocimiento de nosotros mismos.