¿Cómo Preparar Una Masa Dulce Para Tartas?

Desde la tradicionalísima “pasta frola” hasta las ricas y originales tartas de frutas, pueden prepararse utilizando como base esta masa dulce, muy tierna y fácil de preparar.

1. Ingredientes para la masa de tarta dulce

Cantidad para 1 tarta de unos 26/28 cm de diámetro; 150 g de azúcar molida ; 150 g de manteca blanda; 2 yemas de huevo; 75 g de vino dulce (marsala, oporto, moscato, etc); 250 g de harina común, tamizada; 80 g de fécula de maíz (maicena); 1 cucharadita de polvo para hornear (optativa).

2. Masa de tarta dulce fácil y rápida

Batir en un tazón la manteca con el azúcar hasta obtener una crema. Agregar las yemas, batir bien y luego incorporar el vino.

 

No asustarse si la mezcla parece cortarse, ya que no logra absorber totalmente el vino; aunque se deberá batir para integrarlo todo lo posible.

Tamizar juntos nuevamente la harina con la fécula y (si se usa) el polvo para hornear. Agregarlos revolviendo con cuchara de madera, hasta lograr una pasta húmeda muy blanda que no se debe amasar.

Al utilizarla para recubrir con ella una tartera, se debe tener en cuenta que es una masa difícil de transportar en forma de disco u hoja entera.

Para lograrlo conviene poner en la masa sobre una hoja de papel impermeable o plástico grueso.

Espolvorear bien el papel con harina, poner la masa sobre él (también ligeramente enharinada) y con el palote darle forma de disco a esa masa tan blanda, agregando harina al palote cuando éste se pega demasiado.

Colocar la tarta solamente enmantecada boca abajo sobre el disco de masa.

Tomar con una mano la masa por debajo del papel y con la otra el fondo del molde. Con un movimiento rápido dar vuelta todo a la vez de modo que el molde quede todo forrado. Basta con quitar el papel y prolijar los bordes de la masa.

De esta manera se conservará esponjosa, sin llegar a tocarla con los dedos, que sin querer la malograrían.

Si se cocina la tarta sin relleno, al hacerla se deberá omitir el polvo de hornear y, una vez puesta en el molde, pincharla repetidas veces con un tenedor.

En cualquier caso (con o sin relleno), cocinar a horno moderado (180 grados) hasta que apenas se note dorada.