¿Cómo Poner A Punto Tu Bici En Cinco Pasos Simples?

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Mujer usando bici
Pexels / Pixabay

1. LÁVALA

Lo primero que debes hacer para preparar la bici es limpiarla bien. Como en las numerosas piezas móviles se habrá acumulado barro, suciedad y vegetación de toda clase, dale una buena limpieza a la bici usando agua jabonosa tibia y un paño.

Presta atención a los calipers de los frenos traseros, ya que allí se acumula mucho barro. No olvides tampoco limpiar el cuadro por debajo.

2. PRUEBA LOS FRENOS

Después revisa las pastillas de freno. Si la parte de la goma tiene menos de 0,6 cm de espesor, debes sustituirlas. Si al usar el freno las pastillas no llegan a la rueda, saca el tornillo que sujeta el cable del freno al mecanismo.

Estira el cable un poco más y vuelve a apretar el tornillo. Ahora los frenos deberían estar más cerca del aro de la rueda y por lo tanto funcionar mejor.

3. ENGRASA TODO

Si la bici lleva parada mucho tiempo o se ha usado bajo la lluvia, se puede haber oxidado un poco. Aplica aceite 3-en-1 o aceite de cadena al mecanismo de los frenos, a la cadena, al cassette y a los cables de los frenos.

Cuando lo apliques a la cadena, dale la vuelta a la bici y gira el engranaje, aplicando aceite a medida que la cadena se mueva. Podrás verlo cuando haya descrito un ciclo completo.

4. COMPRUEBA LAS RUEDAS

Quita las ruedas del cuadro y desmonta los neumáticos y la cámara de la rueda. Con cuidado pasa un dedo por la parte interior del aro para buscar anomalías que pudiesen provocar pinchazos.

Busca en el interior del neumático fragmentos de vidrio o espinas. Infla la cámara y sumérgela en agua para ver si hay pinchazos. Si ves que salen burbujas, parchea los agujeros.

5. REVISA O SUSTITUYE LOS CABLES DE FRENO

Si los frenos están agarrotados o el cable de freno está pelado, puede que haya que cambiarlo. Usando una llave Allen, desmonta el perno de apriete que une el cable a la palanca del freno. Sácalo del tubo y corta el cable nuevo a la misma longitud.

Vuelve a pasar el cable nuevo por el tubo, vuelve a colocarlo en la palanca del freno y atorníllalo de nuevo al soporte de la rueda.

6. EN RESUMEN

Tras examinar cuidadosamente la bici al completo y sustituir los pernos y arandelas oxidados y desgastados, ya estás listo para salir.

Puedes ahorrarte mucho dinero poniendo a punto la bici tú mismo. Sólo necesitarás repuestos y el consejo de un experto si hay algo dañado de manera evidente, como una rueda torcida, una horquilla abollada o un plato flojo.

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