¬ŅQui√©n Demanda Un An√°lisis Psicol√≥gico De Calidad?

Publicidad
 

“En an√°lisis, la que trabaja es la persona que llega verdaderamente a dar forma a una demanda de an√°lisis. Esa demanda es indispensable que haya adquirido forma antes de que la acuesten”.

Jaques Lacan-Conferencia de Ginebra sobre el síntoma 1975. 
(*)

Emiliano Lalia:

Me parece pensar esta frase considerando que no solo el analista es quién trabaja.

El analista responde a su posición profesional, pero también aquel que quiere emprender y emprende un análisis, trabaja.

Publicidad
   
Lucila Besteiro:

Pero no se trata de cualquier trabajo, sino que se trata de un camino a recorrer juntos bajo la supervisión técnica del analista, quien guía acerca de lo importante a trabajar.

Ya que la demanda viene por a√Īadidura en tanto se diferencia de un pedido, o una consulta¬†m√©dica.

Realizar an√°lisis

geralt / Pixabay

Emiliano Lalia:

Siguiendo esto¬†√ļltimo, para mi la diferencia esta en¬†c√≥mo¬†se interpreta la demanda, ya que el psicoanalista no es un¬†m√©dico¬†que va a ofrecer un remedio para un s√≠ntoma, sino es quien har√° algo diferente y hasta opuesto, ser√° motor para que florezcan los s√≠ntomas del paciente quien tendr√° que formular una demanda de an√°lisis.

Este mismo comienza cuando en ese trabajo de a dos, se genera una pregunta.

Lucila Besteiro:

Creo que se trata de que el analista nada tenga como pregunta anticipada a la transferencia, y que permita a partir de ese no saber una pregunta en el paciente, que se interroga ante un saber en él.

Publicidad

La demanda se establece en ese espacio entre, en el que una pregunta surge en el paciente, implicándose, da lugar a un saber que transitará su camino en el recorrido de un análisis.

¬ŅC√ļando pens√°s que la demanda es posible “acostarla” en un div√°n?

Emiliano Lalia:

Me parece apropiado decir, que por ello no es lo mismo acostarse en un div√°n que en una camilla. El analista no sabe sobre ese paciente, aunque este le asigne un saber, pero esto debe ser necesario.

Debe ser necesario armar ese soporte de saber supuesto para as√≠ dirigir una pregunta, aunque as√≠ tambi√©n una intenci√≥n de apertura para poder dar pasos en busca de una respuesta, que aparecer√° como un encuentro y no como una b√ļsqueda.

Siguiendo con la cuestión de la demanda, para que un paciente se acueste en un diván , tendrá que estar dispuesto a no resistirse a la apertura del inconsciente o percatarse de ello.

analizar tu mente

johnhain / Pixabay

Lucila Besteiro:

Por lo tanto se trata de construir el camino hacia la demanda en el comienzo de un psicoanálisis, es allí donde un analista hace su aparición, en el decir del paciente que lo incluye como SUJETO SUPUESTO AL SABER, y es allí donde se sumerge en el camino de la dinámica de la transferencia, lugar ético donde el analizante posibilita la pregunta dirigida a su OTRO, el analista, momento inaugural en el que es posible la aparición del inconsciente.

Emiliano Lalia:

Concuerdo, para que un an√°lisis de su comienzo y “pase la prueba” de las entrevistas preliminares, debe establecerse ese¬†v√≠nculo¬†de a dos, tanto analizante como analista en donde ambos sigan un mismo camino, y surja aquello que tambi√©n esta mas all√° de la demanda , que es el deseo.

El deseo de saber, el deseo del analista.

Lucila Besteiro:

Entonces ser√° necesario que un analista se haga presente para el analizante…

Emiliano Lalia:

Y que el analizante también pretenda hacerlo…

Examinar mente de paciente

johnhain / Pixabay

Lucila Besteiro:

Se oferta un an√°lisis, all√≠ donde hay una demanda de an√°lisis. No siempre la hay. Se trata de “acostar la demanda“, que luego de la demanda anal√≠tica, este acto ser√° un acto anal√≠tico.

Solo se puede ofertar una escucha ahí donde halla una implicación subjetiva en la enunciación.

En el Seminario “La √©tica del analista”(1), Lacan plantea:

‚ÄúLo que el analista tiene para dar, contrariamente al partenaire del amor, es eso que la m√°s bella desposada del mundo no puede superar, esto es a saber: lo que √©l tiene. Y lo que √©l tiene¬†es, como en el analizado, no otra cosa que su deseo, con la √ļnica excepci√≥n que √©ste es un deseo advertido”.

Se trata entonces de un modo de operar, a través del deseo éste conduce un análisis.

Es de acuerdo con este vac√≠o que posibilita, que permite que algo circule, que permite al sujeto “vaciar los significantes de sentido” para re-encontrarse. Se trata de ser causa de deseo.

(1)¬†Lacan, J.: ‚ÄúLa √Čtica del psicoan√°lisis‚ÄĚ 1959-1960. Ediciones Paid√≥s 1988.
(*)  Lacan, J. Conferencia de Ginebra sobre el síntoma. 1975. Intervenciones y Textos 2. Editorial Manantial. Buenos Aires, 1993.

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.
     
Publicidad
 

Artículos Relacionados