¿Quién Demanda Un Análisis Psicológico De Calidad?

“En análisis, la que trabaja es la persona que llega verdaderamente a dar forma a una demanda de análisis. Esa demanda es indispensable que haya adquirido forma antes de que la acuesten”.

Jaques Lacan-Conferencia de Ginebra sobre el síntoma 1975. 
(*)

Emiliano Lalia:

Me parece pensar esta frase considerando que no solo el analista es quién trabaja.

El analista responde a su posición profesional, pero también aquel que quiere emprender y emprende un análisis, trabaja.

Lucila Besteiro:

Pero no se trata de cualquier trabajo, sino que se trata de un camino a recorrer juntos bajo la supervisión técnica del analista, quien guía acerca de lo importante a trabajar.

Ya que la demanda viene por añadidura en tanto se diferencia de un pedido, o una consulta médica.

Realizar análisis

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Emiliano Lalia:

Siguiendo esto último, para mi la diferencia esta en cómo se interpreta la demanda, ya que el psicoanalista no es un médico que va a ofrecer un remedio para un síntoma, sino es quien hará algo diferente y hasta opuesto, será motor para que florezcan los síntomas del paciente quien tendrá que formular una demanda de análisis.

Este mismo comienza cuando en ese trabajo de a dos, se genera una pregunta.

Lucila Besteiro:

Creo que se trata de que el analista nada tenga como pregunta anticipada a la transferencia, y que permita a partir de ese no saber una pregunta en el paciente, que se interroga ante un saber en él.

La demanda se establece en ese espacio entre, en el que una pregunta surge en el paciente, implicándose, da lugar a un saber que transitará su camino en el recorrido de un análisis.

¿Cúando pensás que la demanda es posible “acostarla” en un diván?

Emiliano Lalia:

Me parece apropiado decir, que por ello no es lo mismo acostarse en un diván que en una camilla. El analista no sabe sobre ese paciente, aunque este le asigne un saber, pero esto debe ser necesario.

Debe ser necesario armar ese soporte de saber supuesto para así dirigir una pregunta, aunque así también una intención de apertura para poder dar pasos en busca de una respuesta, que aparecerá como un encuentro y no como una búsqueda.

Siguiendo con la cuestión de la demanda, para que un paciente se acueste en un diván , tendrá que estar dispuesto a no resistirse a la apertura del inconsciente o percatarse de ello.

analizar tu mente

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Lucila Besteiro:

Por lo tanto se trata de construir el camino hacia la demanda en el comienzo de un psicoanálisis, es allí donde un analista hace su aparición, en el decir del paciente que lo incluye como SUJETO SUPUESTO AL SABER, y es allí donde se sumerge en el camino de la dinámica de la transferencia, lugar ético donde el analizante posibilita la pregunta dirigida a su OTRO, el analista, momento inaugural en el que es posible la aparición del inconsciente.

Emiliano Lalia:

Concuerdo, para que un análisis de su comienzo y “pase la prueba” de las entrevistas preliminares, debe establecerse ese vínculo de a dos, tanto analizante como analista en donde ambos sigan un mismo camino, y surja aquello que también esta mas allá de la demanda , que es el deseo.

El deseo de saber, el deseo del analista.

Lucila Besteiro:

Entonces será necesario que un analista se haga presente para el analizante…

Emiliano Lalia:

Y que el analizante también pretenda hacerlo…

Examinar mente de paciente

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Lucila Besteiro:

Se oferta un análisis, allí donde hay una demanda de análisis. No siempre la hay. Se trata de “acostar la demanda“, que luego de la demanda analítica, este acto será un acto analítico.

Solo se puede ofertar una escucha ahí donde halla una implicación subjetiva en la enunciación.

En el Seminario “La ética del analista”(1), Lacan plantea:

“Lo que el analista tiene para dar, contrariamente al partenaire del amor, es eso que la más bella desposada del mundo no puede superar, esto es a saber: lo que él tiene. Y lo que él tiene es, como en el analizado, no otra cosa que su deseo, con la única excepción que éste es un deseo advertido”.

Se trata entonces de un modo de operar, a través del deseo éste conduce un análisis.

Es de acuerdo con este vacío que posibilita, que permite que algo circule, que permite al sujeto “vaciar los significantes de sentido” para re-encontrarse. Se trata de ser causa de deseo.

(1) Lacan, J.: “La Ética del psicoanálisis” 1959-1960. Ediciones Paidós 1988.
(*)  Lacan, J. Conferencia de Ginebra sobre el síntoma. 1975. Intervenciones y Textos 2. Editorial Manantial. Buenos Aires, 1993.

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