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¿Cómo Rezar El Rosario Completo Paso A Paso?

Rezar El Rosario Completo

Si no recuerdan o no saben las oraciones sagradas para rezar el rosario completo, en esta oportunidad vamos a compartir la palabra divina y de esta forma elevar nuestra fe al cielo.

1. Cómo rezar el santo rosario completo

Las oraciones para rezar el rosario completo y paso a paso es un enunciado que se realiza a voz alzada o por dentro, al mismo tiempo se toma con ambas manos las cuentas del santo rosario para conectarse con dios.

En este post solo nos interesa publicar “textual” cada uno de los rezos sagrados, para tener acceso en cualquier momento, aprenderlo de memoria y llevarlo en tu corazón.

1.1 Oraciones para iniciar el Rosario

Al comenzar las oraciones, es necesario encontrar un lugar con abundante “Paz”, tanto dentro como fuera de nuestro entorno.

Se recomienda comenzar el rezo antes de acostarse o por la mañana bien temprano, también en Misa o cuando desees conectarte con el rey de reyes.

El comienzo del rezo se debe pronunciar la siguiente oración:

“Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro”, realizando la señal de la cruz acompañándola de la oración “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.

Luego, es momento de acompañar el siguiente rezo de los rosarios junto al Símbolo de los Apóstoles (el Credo):

“Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén”.

Antes de comenzar con el rezo de los misterios, es momento del acto de Constricción, con la siguiente plegaria:

“Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén”.

1.2 Oraciones para rezar el rosario

Durante todo el rezo de las decenas y de los misterios, se ejecuta esta plegaria:

Padrenuestro: “Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén”.

Avemaría: “Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.

Gloria: “Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.

Jaculatorias: “María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”, y puedes también usar la Jaculatoria “Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia”.

Salve: “Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Eva, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén”.