Los Diferentes Sabores De Los Alimentos Naturales

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En los alimentos naturales la variedad de sabores y colores refleja la complejidad nutritiva de que los dota la naturaleza, que con sus creaciones ayuda a ganar salud.

Saborear las fresas en su temporada natural es un placer para los sentidos y la mejor manera de beneficiarse de su acción depurativa y antioxidante, Ahora bien, al comerse sin pelar, es recomendable que sean ecológicas.

VITAMINA C Y HIERRO: Un bol de fresas (100 g) cubre las necesidades diarias de vitamina C. Esta ayuda a asimilar su hierro (1 mg) y se acompaña de vitamina K lo que resulta útil en la anemia.

REGULACIÓN DEL AZUCAR: La fresa es rica en antioxidantes con propiedades antiinflamatorias y que contribuyen a regular la absorción del azúcar de otros alimentos.

1. Espárragos blancos

Para que podamos disfrutar de esta delicada exquisitez, los agricultores recolectan los espárragos antes de que salga el sol. Así los cuecen y envasan a primera hora sin que pierdan tersura ni aroma.

Es un trabajo laborioso, pues se cultivan bajo tierra para que no desarrollen la clorofila y la extracción debe hacerse a mano.

Los de Navarra, con denominación de origen, destacan por su sabor y escasa fibrosidad.

Se consideran diuréticos y depurativos, por su contenido en potasio y en el oloroso ácido aspangínico, que estimula la función renal.

2. Sabroso maracuyá

Cualquier alimento se disfruta más si uno se detiene a saborearlo, pero en el caso del maracuyá la explosión de sabores y texturas lo hace todavía más imprescindible.

Basta con abrir la cáscara para sorber o extraer con una cuchara su refrescante pulpa gelatinosa, muy aromática y llena de pepitas.

Crece en climas tropicales y es el fruto de la pasionaria, cuyas flores se emplean frente al insomnio.

Unos 50 g de maracuyá cubren nada menos que el 25% de las necesidades diarias de la vitamina C.

  • A esta protección antioxidante se suma la de sus flavonoides.
  • Se considera digestivo y contiene un alto porcentaje de fibra (10,4%).
  • Su acidez y poder refrescante lo hace idóneo para elaborar zumos y batidos.

3. La riqueza nutritiva del haba tierna

Es posible disfrutar de las habas tiernas en su vaina, con su sabor y nutrientes intactos. Al tener más agua y menos almidón que el haba seca, resultan más digestivas y ligeras.

Poseen algo menos de proteínas (8%)y fibra(4,2%),pero son una buena fuente de fósforo, hierro y vitaminas del grupo B, en especial ácido fólico. Una vez cocidas, están deliciosas simplemente con aceite y hierbabuena o ajedrea.

4. Canónigos vitaminicos

Que gustaban a los monjes renacentistas, que las cultivaban en los monasterios, y tal vez de ahí les venga el nombre de «hierba de los canónigos».

Lo cierto es que elegían con criterio: con su sabor algo dulce y anuezado, constituyen un manjar frugal pero muy nutritivo.

No solo aportan potasio, hierro y yodo, sino que son ricas en vitaminas, en especial las antioxidantes: 150 g proveen de toda la vitamina A que se precisa al día, el 95% de la C y el 8% de la E. Enriquecen ensaladas, smoothies y bocadillos.

5. Polenta

Los romanos ya tinaban, con harina de trigo, cebada o castaña, pero cuando el maíz llegó de América se convirtió en su ingrediente básico.

La polenta, una sémola de maíz, es hoy muy popular en Italia y una excelente opción sin gluten para las personas celiacas.

Como más tienta es frita —como en el cestini de polenta italiano—, pero también se toma borneada, en lugar del pan, en puré, en papilla con leche y como ingrediente de muchos postres. Su sabor suave agradece un buen aderezo. Saciante y nutritiva.

La polenta, rica en hidratos de carbono (74%) y proteínas (8,3%), aporta pequeñas dosis de hierro, calcio y vitamina A, B1 y B3.

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