Gasta Menos Con Tarjetas De Fidelización

Son una forma de enganchar al comprador para que se convierta en consumidor habitual. Con ellas puedes ahorrar, pero siempre que sepas cómo usarlas.

¿Que son y que ofrecen?

Si compras a menudo en una gran superficie o en una tienda de ropa, te habrán ofrecido más de una vez una tarjeta de compra con su marca. Son lo que se denomina tarjetas de fidelización, creadas para captar al cliente, es decir, fidelizarlo y premiarlo por ser un consumidor frecuente. Suelen emitir estas tarjetas empresas con muchos puntos de venta, también cadenas de restauración, compañías aéreas, muchos colectivos profesionales y la mayoría de entidades financieras.

Por ser titular de una de estas tarjetas puedes conseguir descuentos en la compra de productos o facilidades de financiación, entre otras muchas ventajas exclusivas.

¿Ahorro directo o diferido?

Las empresas utilizan dos formas de bonificar al cliente con tarjeta de fidelización:

El ahorro directo, cuando el descuento se hace en el momento de comprar el producto

El ahorro en diferido, cuando un porcentaje del gasto realizado se acumula en forma de cupón descuento para seguir haciendo más compras en el mismo establecimiento.

Esta última fórmula es la más generalizada porque así se aseguran de que sigas siendo su cliente. Pero hay que estar muy al tanto porque los cupones descuento, las promociones o los vales de compra pueden tener fecha de caducidad. Hay que controlar el calendario para canjearlos a tiempo.

Te interesan si:

Le sacas el mayor provecho posible (la tarjeta Iberia Plus acumula puntos canjeables por vuelos y servicios de las compañías asociadas).

Realizas la compra semanal o mensual en el mismo supermercado (la del Club Carrefour acumula en un cheque regalo el 1 % de todas las compras en alimentación, droguería, perfumería y limpieza y comida de animales).

Si eres usuario de coche (la tarjeta de El Corte Inglés regala el 4 % del gasto en estaciones de servicio de Repsol, Campsa o Petronor en compras de su supermercado y de los Hipercor, y Opencor. La de Carrefour acumula un mínimo del 8 % del carburante repostado en sus estaciones de Servicio).

Son gratuitas, porque no todas lo son. Algunas cobran cuotas de alta o de renovación, con lo cual se diluye el supuesto ahorro (la de la FNAC of rece 5 % de descuentos en sus productos, pero cobra 15 € de cuota de apertura. Interesa si gastas mucho).

Usualmente compras a plazos, ya que la mayoría ofrece facilidades de pago sin coste (la de El Corte Inglés y la Affinity Carel, de Inditex, permiten pagar en 3 meses sin intereses, entre otras modalidades de pago).

Sólo usas dos o tres: tener que controlar la forma de pago y los cupones descuento de cada marca te haría perder mucho tiempo.

OJO CON EL MARKETING

Hay que comprar lo necesario y si, además, disfrutamos de un descuento, mucho mejor; por eso no hay que perder de vista las estrategias comerciales. Los establecimientos con tarjetas de fidelización utilizan técnicas de marketing para hacernos llegar descuentos realmente atractivos de ciertos productos que, quizá, no estaban en nuestra lista de la compra. Comprar simplemente por aprovechar un descuento o promoción nunca es una buena alternativa.

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