¿Por Qué Tu Perro No Soporta A Otros Perros Con Facilidad?

Se muere por llevar a su amigo al parque, o a un área donde él pueda jugar con otros perros y usted pueda intercambiar impresiones con otras personas, pero su perro, en realidad, es una especie de “ogro” que no soporta a ningún animal más. Es un problema. Pero ¿qué se puede hacer en estos casos?

La sociabilización de un perro con sus semejantes es fundamental. El perro, como el hombre, es un animal social. Pertenece a una especie que vive en grupo con sus semejantes y construye relaciones estables, útiles para garantizar la organización y, en consecuencia, la supervivencia, tanto del grupo como de la especie a la que pertenece.

Otros Perros

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La sociabilización primaria, es decir, el conocimiento de sus semejantes, es necesaria para que un perro no les tema, se comunique con ellos de un modo correcto y para reducir al mínimo los posibles enfrentamientos.

El periodo más importante para la sociabilización es cuando un cachorro tiene entre 8 y 12 semanas. Las experiencias que viva en esa fase quedarán marcadas en él de por vida.

Lo que haga con otros perros puede ser más negativo que positivo, ya que lo pueden espantar o asustar, y así difícilmente tendrá, en el futuro, una buena relación con sus semejantes. Será complicado hacerle cambiar de idea y, seguramente, eso llevará mucho trabajo. Recuerde que los perros que tienen miedo a menudo reaccionan con agresividad.

🐶 NI RAZA NI EDAD NI TAMAÑO

Hay razas (o cruces de razas) que, por el tipo de trabajo para el que fueron creadas, tienen más probabilidades de convivir adecuadamente en un grupo. Si se piensa, por ejemplo, en las jaurías de perros, un Sabueso o un Beagle darán menos problemas en las relaciones con otros perros que un Cañe Corso.

Aunque esto es sólo en principio, ya que incluso las razas de perros creadas para las peleas, si se sociabilizan correctamente pueden llevarse bien con los demás.

Dos Perros Enfrentados

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No es ni tampoco una cuestión de talla, porque existen perritos pequeñitos que son muy agresivos.

Como hemos dicho, es sólo cuestión de sociabilización, de carácter y de educación. En cualquier caso, hay que estar atentos si se produce una pelea entre perros de diferentes tamaños, ya que el más grande puede producirle lesiones, o incluso la muerte, al de menor tamaño.

🐶 CÓMO SE DEBE COMPORTAR

En primer lugar, hay que evitar el “hágalo usted mismo”. Mejor consulte a un educador canino profesional. De hecho, a menudo Inconscientemente, los propietarios de perros pendencieros ponen en práctica comportamientos poco adecuados, que refuerzan al perro y empeoran el problema, como tirar de la correa y regañarle cuando gruñe o ladra a otro perro, no permitiéndole que se Integre con sus semejantes…

Como corren los Perros

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Recordemos que existen herramientas como el bozal y que, si los perros más rebeldes se acostumbran a llevarlos, tienen más posibilidades de tener relaciones sociales con los demás sin causar daños mayores.

Los bozales también son útiles en los trabajos de recuperación del comportamiento de un perro con problemas de agresividad hacia otros animales o personas.

🐶 INCOMPATIBILIDAD DE GÉNERO

Es cierto que la mayor parte de los ejemplares machos no castrados, que no han sido bien sociabilizados, difícilmente se llevarán bien con otros perros machos, sobre todo si se encuentran cuando van con la correa. Por lo general, las relaciones con perros de distinto sexo suelen ser más pacíficas.

Por eso es importante tener en cuenta la esterilización/ castración, y no sólo en lo que respecta al control de la natalidad. La presencia de hembras intactas, que no están esterilizadas, aumenta la tensión entre los machos, sobre todo en los periodos de celo (incluyendo proestro y diestro).

Raza Dachshund

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A menudo, las hembras, si no están dispuestas a que las cubran, agreden a los machos. Los machos castrados, en cambio, tienen más posibilidades de llevarse bien con otros machos y de no considerarlos competidores y atacarles.

Hacer que un perro se Integre con otro del sexo opuesto puede reducir la posibilidad de peleas, pero no constituye una garantía, por lo tanto es inútil la clásica pregunta: «¿es macho o hembra?», que se escucha constantemente en los parques y en los jardines.